¡Hola! Soy María Lambach, y si tuviera que presentarme en tres palabras, te diría que soy arquitecta, madre y ama de casa. Durante muchos años me dediqué a la gestión de grandes proyectos de construcción, analizando planos, estructuras y materiales. Pero la verdadera transformación de mi perspectiva ocurrió puertas adentro, en mi propio hogar.
Tener una carrera me dio la técnica, pero ser madre y llevar adelante el día a día de una casa me dio la verdadera práctica. Comprendí que un espacio no solo tiene que verse bien en una foto de revista; tiene que funcionar. Tiene que resistir la vida real, los juegos, las reuniones y, sobre todo, tiene que sentirse como un auténtico refugio.
De esa búsqueda personal nació Mareva, un proyecto pensado para quienes, al igual que yo, eligen bajar un cambio y conectar con un estilo de vida slow down. En un mundo que nos empuja a vivir apurados, creo profundamente en la importancia de parar, respirar y diseñar espacios con alma. Ambientes que no solo acumulen objetos bellos, sino que cuenten tu historia y transmitan serenidad, armonía y bienestar a través de cada detalle, textura o rincón.
Este blog nace para unir esos dos mundos. Quiero compartir con ustedes consejos profesionales de arquitectura aplicados a la vida cotidiana, soluciones simples para esos pequeños dolores de cabeza del hogar (como el orden o la funcionalidad) y detalles de diseño que no solo decoran, sino que transforman la energía de un ambiente, recordándonos el placer de disfrutar de nuestra casa sin prisa.
Gracias por estar del otro lado y por dejar que Mareva sea parte de su refugio. ¡Empezamos!
